jueves, 4 de marzo de 2010

Extracto de biografía V...vestido



Conforme fui creciendo, llegó el día en el cual hice mi Primera Comunión. Leí durante la ceremonia una epístola de San Pablo y aquella lectura fue mi primer éxito público (motivado, ay, por algo que yo no había escrito): lloraron emocionados Paco “el practicante” y Emilia, la madre de mi querida Adela. Yo llegué a la iglesia maquillado. Mi madre no tuvo otra ocurrencia mejor que dar algo de colorete a mis, ya de por sí, mejillas rechonchas y coloradas. Protesté enérgicamente, más mi madre me convenció con un argumento incontestable: a Manolo Escobar, cuando sale en la tele, también lo maquillan. Y a mí me gustaba Manolo Escobar. Con un uso perfecto del pretérito imperfecto en esa frase. Ay, los pretéritos, tantas veces imperfectos y, sin embargo, imprescindibles.

Jugué al fútbol en las calles, en la mayoría de ocasiones como portero que, a veces, logró alguna que otra parada memorable. Sobre todo cuando el balón volaba hacia mi parte derecha y yo me podía tirar. Cuando lo hacía hacia la parte izquierda, por las razones que ya conocen, el gol estaba cantado. Cuando jugábamos al pilla-pilla (que en mi pueblo, no sé si también en el suyo, se llamaba la “contra”) yo era “arroz”, es decir, no contaba, daba igual que estuviera o no, que corriera o no, que alcanzara a alguien despistado o me alcanzara alguien que se fijara en mí. Pero no hay crueldad en este comentario ni en aquellos juegos porque mis palabras no son un avance para un psicoanálisis. Son recuerdos recuperados del almacén donde los olvidos se acumulan polvorientos. Los niños son puros, no están contaminados, así es como somos desde el nacimiento hasta la muerte: somos lo que anticipamos en el uso primero de la razón.

La primera mujer que me quitó el sueño se llamaba Rosario y la primera que me besó, distinta a aquella, se llamaba igual. En ambos caso, la Chari. Tampoco pude dormir cuando vi en el cine la película “Grease”. Nunca me ha gustado dormir. Me voy a la cama sobre las dos de la madrugada y me levanto de ella sobre las siete de la mañana, lo que es una hazaña reseñable teniendo en cuenta que trabajo por la tarde. Enciendo el ordenador aprovechando que en casa todos duermen y me pongo a escribir. En esos momentos, en soledad, rozo la felicidad con la yema de mis dedos sobre un teclado.

Somos también lo que apresamos en el final de nuestra mirada sobre el mundo. Es por eso que aún no sé muy bien quién soy. No termino de mirar o ver con claridad aun cuando tengo una vista envidiable y excelente. No sé dónde se paran mis ojos a descansar y recrearse cuando emprenden el vuelo y más tarde deciden aterrizar. Sí, es obvio que se detienen en Lola, Domingo y Adela, pero ellos quedan fuera de las palabras y del mundo, de los límites y los acontecimientos. Supongo que es difícil saber quiénes somos porque la mirada es capaz de llegar muy lejos o, en su defecto, porque siempre se enreda entre sombras que impiden una visión clara y distinta. Lo cual, por cartesiano, también nos daría una imagen muy aburrida. Benditas y bienvenidas sean, pues, todas las incertidumbres, paradojas y contradicciones entre las que nos vamos bandeando. A veces como héroes, otras veces como villanos. Es la vida.

Es la vida, que me ha dado por contarla. Lo que no sé es por qué he elegido como banda sonora de este retal la marcha procesional “La saeta”.

No suelo pararme a buscar respuestas. Me gustan más las preguntas, vivo en una de ellas y no me puedo quejar.

¿En qué pregunta vivo?

En la que acaban de leer.

Besos para todos.

17 comentarios:

lolo dijo...

Escribes cosas que se me quedan clavadas. El pretérito imperfecto e imprescindible, que somos lo que anticipamos en el uso primero de la razón, la vida que te da por contarla.
No es afán de resumir; será que vivo también en estas preguntas.

mangeles dijo...

¡La Saeta más bellas¡ pues supongo que porque ya piensas en Semana Santa...y si hay un recuerdo bello de la Semana Santa, ¡no me negarás que no es la Saeta de Serrat y Machado¡

Me encanta tu biografía...

Por cierto...de marinerito, supongo...

Besos, amigo

Dyhego dijo...

Interesante y, sobre todo, valiente.
Salu2

Alejandro dijo...

Como siempre... un placer leerte.
Volveré pronto, para leerte hacia atrás, querido Juanma.

Un abrazo.

adela dijo...

Yo apuesto a que no ibas de marinerito, sino con camisa blanca o jersey blanco de cuello vuelto.
Pero más guapo que tos los niños. Y de escamondao ni hablamos ¿a que sí?

Leticia dijo...

Lo dicho, los niños son puros. Y nuestra labor es que lo sean tanto tiempo como sea posible... tanto tiempo como tú.

Juanma dijo...

lolo: vivir en las preguntas, si no se cae en la locura, no es mala opción. Muchas gracias. Un abrazo.

mangeles: ¿la comprarás cuando salga editada? A mi biografía me refiero. Muchas gracias. Besitos.

Juanma dijo...

Dyhego: saludos, alegría de verte por aquí. Un abrazo.

Alejandro: cuando puedas, amigo, que no hay que hacer esfuerzos. Un fuerte abrazo.

Juanma dijo...

Adela: el más guapo, el más escamondao y, sí, jersey blanco de cuello vuelto y pantalón de pinzas azul marino. Pero tú, en esta apuesta, llevas ventaja guapa. Besos.

Leticia: así es, amiga, ésa es una de nuestra misiones más importantes. Besos.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Me recuerdas cuando cuentas tus andanzas de niño a mi amigo Manuel Martelo "Talega".
Lo de tu madre con los coloretes, pa gritarle y arañarle.
Un abrazo

mangeles dijo...

Juanma, ¡¡¡NI LO DUDES¡¡¡ ..no solo la compraré para mí. La compraré para regalarla a mis mejores y más cercanos amigos, en sus cumpleaños y en Navidades...

¡Lo que vale, vale para uno...y para los cercanos¡

Vamos, que es lo que suelo hacer. Te aseguro que he comprado los libros de poemas del Romano...y mis amigos ¡encantados¡ y ¡ sintíendose queridos por mí¡...

¡UNA ..QUE COMPRA MUY BIEN¡

Besotessss

María Socorro Luis dijo...

Bueno Juanma, qué decirte?...que me encanta y que seré la segunda compradora.

Un abrazo y muchos besos para tus joyas.

Soco

mangeles dijo...

¿escamondao?..juer con los andaluces...¡¡¡parecen suecos¡¡¡ Y eso ..que es¿=¿=?=

Besos a repartir

dama dijo...

ES LO MEJOR QUE HE LEIDO EN MUCHO TIEMPO BLOGOSFERICO.
Me identifico tanto con Grease, con la Comunión, con el teclado...

Le pediré a los Reyes que escribas alguna vez sobre mi. Eres increíble arañando el alma.
No cambies.

Er Tato dijo...

Seguro que algún cabrón te tiraba siempre los balones por tu lado izquierdo para que no te lucieras... ¡Qué mala es la envidia!

¿Cuándo dices que publicas?

Un fuerte abrazo

P.S.: Es curioso, yo también anduve tonteando de pequeño con una Chari y he terminado con una Lola. No habrás copiado en el examen ¿no?

José Miguel Ridao dijo...

Estos textos son magníficos, Juanma, de verdad. Una autobiografía editable sin duda.

Veo que somos tres los que acabamos con Lolas, aunque yo de Charis na de na...

Un abrazo.

Lola Montalvo dijo...

A ti tu madre te puso colorete; la mía me puso rulos y me quitó las gafas... en las fotos tengo la mirada perdida y los rizos medio caídos. Describes todo tan bien, con tanto acierto con las palabras que me dejas sonriendo, como si mirara en tu vida algo conocido de la mía o como si yo hubiera ido a tu comunión o jugado ese partido de fútbol contigo.
Eres un genio con las palabras. Besos miles