domingo 22 de noviembre de 2009

La columna con mantequita...


Mis queridos habitantes de bloguilandia:
He aquí la que, hasta el momento, ha sido la peor columna del Manteca en lo que llevamos de temporada en "La radio de los blogueros".
Me lo ha confesado el propio Juan entre copas incontestables y otros secretos más calidos. Sé que era él quien me hablaba porque el tono de su voz es inconfundible, no porque lo estuviera viendo: el humo agolpado en la taberna del Tato impedía la nitidez ante todo intento de conseguir una visión.
¿Dónde he dicho que estaba esa columna con mantequita?, pues AQUÍ.
En fin, eso es lo que hay.
Besos derramados...

viernes 20 de noviembre de 2009

Entrada dedicada al Tato (aunque parezca que no tiene nada que ver)





Esta tarde hablamos, de 19:05 a 20:00, en "La Radio de los blogueros" de Literatura. Nos acompañará Juan Antonio González Romano, el profe.


Juan "El Manteca" ya ha escrito la columna con la que concluirá la tertulia.


Si quieren leer esa columna no tienen más que pulsar aquí.


Y para escucharnos e ir dejando sus comentarios, pues aquí.


Os espero a todos en todos los lugares posibles.


Besos, besos, besos derramados.


lunes 16 de noviembre de 2009

Primera carta del padre Juanma a sus ídolos



Mis queridos ídolos:
Bueno, ya veo que vais creciendo. Igual de guapos que cuando nacisteis, eso es cierto, pero poco a poco hacia arriba. Sobre todo tú, Domingo, que eres ya todo un hombrecito. Y tú, Adela, no me mires así, la edad es la edad hija mía, pero tú también creces manteniendo tu imagen de reina gitana. El mundo os espera. El mundo es esa cosa que aparece cuando salís a la calle. Saliva el mundo cuando os ve, pero no os preocupéis porque papá está preparado para comérselo a nada que intente rozaros con la intención de haceros daño. Eso es lo que hacemos siempre los padres.
Pero también tenéis que saber que ese mundo que intentará comeros retrocede cuando se encuentra con alguien que pretende hacer lo mismo: comérselo. Así que ése es el secreto: hay que darle bocados gordos a la vida, exprimirla, llegar hasta el final sabiendo que la hemos doblegado, que no pudo con nosotros, que hemos vivido. Mi consejo, el único, es el de siempre, el que tantas veces os he dicho ya: no hagáis caso a quien os diga que alguna vez hay que sentar la cabeza. Es mentira eso, hacedle caso a papá. Eso sólo os convertirá en adultos aburridos y domeñados. No, no os dejéis llevar por la corriente y aprended bien a nadar, por si hay que hacerlo a la contra o solamente porque es más divertido. En la vida hay que dar brazadas y abrazos.
Mamá y papá os dieron la vida, eso también es cierto. Pero bueno, aunque aún no entraré en detalles (no tardaré mucho), debo deciros que tampoco es algo extraordinario. Digamos, por ir abriendo boca, que para papá y mamá no fueron un sacrificio todos los intentos que llevaron a cabo para eso, para que algún día fuerais una realidad. Ya me contareis, ya. O bueno, ya lo adivinaré en vuestra mirada cuando os llegue la ocasión. El mérito, por tanto, es vuestro: sois vosotros dos los que nos habéis dado la vida a nosotros. Lo que yo era antes ya podéis leer que siempre se debate entre los olvidos y los recuerdos, pero lo que soy ahora, con vosotros sobre la faz de la vida, es puro presente, pura diversión, puro goce de los sentidos con cada uno de vuestros movimientos y palabras. Sí, Domingo, ya sé que tú hablas perfectamente y aún no lo hace tu hermana. Pero dice pa…pa…pa…pa…pa…ésa es su forma de comunicarse. Y lo hace igual que tú: con precisión.
Y ya os voy dejando, mis queridos niños, mis dos mitos, mis dos ídolos, que cada uno tiene su quehacer. Tú, Adela, acompaña a mamá, que tiene que salir. Y a ti, Domingo, te estoy viendo ahora mismo a través de Internet. Sí, tu guardería tiene una cámara y me paso toda la mañana viéndote. ¿Por qué estás casi siempre solo y a tu bola? Eres como tu padre, cariño. Por ese camino, no te quepa duda, terminarás enamorándote de una mujer (o de un hombre) excepcional. Tanto como lo es tu madre.

martes 10 de noviembre de 2009

Juan "El Manteca"

Pueden leer, si así lo desean, la opinión de Juan "El Manteca" sobre "Erotismo y sexo"


Saludos y, como siempre, gracias a todos.

viernes 6 de noviembre de 2009

Billete de vuelta




Mi hermano en esta red tendida, Octavio (http://sololamar.blogspot.com/), escribió en su penúltima entrada (de la cual no pongo enlace porque no sé hacerlo a pesar de los pasos indicados por Er Tato, acudiendo a un SOS que lancé) la frase "con tus besos últimos". Yo supe, al leerla, que escribiría una entrada con esa frase. Gracias, hermano.

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A Lola, siempre a mi Lola.

Me quedé con tus besos últimos, orillado en tus secretos, calmadas mis manos tras recorrerte una vez fue vencida la incertidumbre, obviado el alcance desjuiciado del sexto mandamiento y domeñado ese consenso inútil al que solemos llamar el paso del tiempo. Me quedé con tus besos últimos y ellos tenían guardadas estas palabras de vuelta que voy escribiendo, una vez más, dejándome llevar, acariciando el mismo lenguaje que uso para quererte o amarte, que no sé la diferencia cuando de ti se trata. ¿Por qué no sé la diferencia?: porque abarcas todos los verbos posibles e imposibles, las conjugaciones irregulares o sometidas, los pretéritos inolvidables y los futuros que siempre habré de recordar. Quise que para mí fueras un imperativo. Yo me conformo con ser para ti la primera persona del presente.

Vengo de la nada, del aburrimiento, de un paraje árido y sediento, y me encuentro con tus besos últimos, con tu sonrisa dejada como un rastro a seguir, con tu cuerpo que me espera o recibe desnudo y húmedo…y escribo, ¿acaso sé hacer otra cosa? No.

Aquellos besos, quizá por ser los últimos, eran también susurrantes, pequeños, amables. Aquellos besos son estas palabras, este idioma que se sacude el polvo y se desviste de sus harapos, se despereza tras concluir su hibernación en el diccionario, sale al sol, toma el sol, coge color. El idioma. Escribir. El idioma usado para escribir es un beso, un punto a veces seguido, a veces final. El idioma usado para escribir, éste que lees, es una estrategia de acercamiento, una revisión del paisaje extendido, cansando, dormido, un laberinto de adjetivos, una incógnita con forma de pronombre, un sustantivo con ínfula de héroe.

Te quise, o te amé, al conocer tu nombre. Te doy lo único que tengo y puedo dar: el idioma que me habita como un inquilino educado, mis palabras que despiertan, te ven, te reconocen, te tocan, te provocan. Te doy mi comida. Te doy un orden, el alfabético, para que lo enredes, lo desorganices, lo enfrentes, lo calmes y espantes sus dolores. Hay momentos en los que el idioma se resiente en sus articulaciones. He aquí, por tanto, un idioma con artritis. Dale, por favor, un masaje a oscuras e inyéctale tu mirada. Seguro que tiene cura. Todo, salvo la muerte, es susceptivo, solucionable. Y la muerte, acaso, no es sino esa forma última del idioma a la que llamamos silencio. ¿Puede la muerte con el idioma? Ya quisiera la muerte. Pobre de aquel cuyas palabras sean tan débiles que se las lleve el viento.

Déjame con tus besos últimos. Ya sabemos, querida Lola, que lo últimos siempre terminan siendo los primeros.

viernes 30 de octubre de 2009

La radio de los blogueros


Muchas gracias a todos por los comentarios que hicieron en mi entrada anterior. El parón de este blog será breve, apenas un servidor se organice algo mejor, recupere un poco el ánimo pelín decaído y pueda conseguir escribir una entrada al menos digna. Pero, insisto, muchas gracias por los mensajes recibidos.


Dicho lo cual, ya pueden leer (si lo desean, obviamente) la columna semanal de Juan "El Manteca" en el programa de radio "La radio de los blogueros". Esta semana: "Parejas inseparables".


Abrazos y besos para todos.


martes 27 de octubre de 2009

Cerrado por defunción...

...de la inspiración del dueño y señor de este blog. Volverán las oscuras golondrinas y, con ellas, mejores tiempos para escribir.
En ello confío.
Besitos.