lunes, 28 de diciembre de 2009

Extracto de biografía III (hoy sin prisas, por variar y porque no hay necesidad)



La locura de los tiempos vividos, o mal vividos, o bien vividos si persisto en aquellos engaños. Los desenfrenos tan agotadores y los remedios para el agotamiento, los coches a ciento ochenta kilómetros por hora, “Hotel California” a toda voz…esa inquietante, maravillosa e inevitable canción. Los continuos viajes en el trabajo, que siempre me tenían por ahí, Madrid, Zaragoza, los aviones que tanto miedo me dan y los trenes dentro de los cuales mi ansiedad también adquiría alta velocidad. Aquellas cuarenta y ocho horas en paradero desconocido, ¿las recuerdas? Cómo no vas hacerlo si eres pura memoria, mi memoria. Eres lo que soy. Y yo, mientras tanto, ajeno a todo, pasando la noche en un coche, no a tantos kilómetros de donde tú estabas, pero sí en otra dimensión. Luego, ya en casa, ya localizado aunque no a salvo, cincuenta llamadas perdidas a mi móvil que, como siempre, no me había llevado. Reproches de mis padres entre sollozos, ¿dónde has estado?, ¿qué estás haciendo con tu vida? Y las mentiras.
Y los amigos, que jamás me abandonaron: “illo, qué coño te pasa, qué pasa contigo”. Siempre tuve la tendencia a los bares cuando las cosas me han ido mal. Ya me pasó durante la carrera. Madre mía, otra historia. Al final no me van a creer. Mejor sigo sólo con esta, la única relevante, la definitiva, la que fue una erupción que, ahora lo sé, se venía preparando desde la adolescencia.
Algo se ha roto, te decía ayer. Tercer día de confidencias. Francisco Umbral vomitó “Mortal y rosa” tras la muerte de su hijo. Yo sé que escribió ese libro literal y literariamente brutal cuando algo se le rompió dejando escapar dolor tan espeluznante. Algo se me ha roto y no sé cómo. Escribe Umbral: “Este libro, hijo, que nació no sé cómo, que creció en torno a ti, sin saberlo, se ha convertido en el lugar secreto de nuestras citas, en el refugio solo de mi conversación, de mi monólogo contigo, aunque ya toda mi vida es un monólogo y no hacemos otra cosa que conversar, tú y yo, sin que nadie nos oiga”.
¿Qué decirte que no sepas? ¿Qué cosas hice que aún no te conté? Si las hay, que las habrá, no es más que porque también las ignoro yo. Mira: “no es más que porque también las ignoro yo”…hasta la sintaxis se me rebela, esa frase es casi una zancadilla, tropecé al escribirla.
Estas confidencias, valientes y sinceras, están naciendo y creciendo en torno a ti. Algo se ha roto, no sé cómo, aunque quizá sepa qué es. Algo se ha roto y me está manchando para limpiarme, algo se ha roto y olvido la imagen literaria, doy de lado al acontecer de un hallazgo lingüístico, no pongo mi empeño en el adjetivo distinto o distinguido. No. Algo se ha roto y mis dedos vuelan al teclear. Es un parto, también te lo he dicho ya. Estoy naciendo. Cuídame como a un niño reciente, dame de mamar. Diez años hace ya. Parece mentira. Diez años y sólo ahora, no sé cómo, algo se rompe. El tiempo es un viejo aliado. La rutina, una buena amiga que nos da las buenas noches antes de dormir. “Con la serenidad/ del que tiene por cómplice la vida/ y su rutina”, escribe Luis García Montero. Tiene mala fama la rutina, pero sólo es culpa del cine. Vivo sobre ella, sobre la rutina amable, y no me preocupo por la falta de sorpresas. Tienen tanto poder, ellas, las sorpresas, que siempre terminan por aparecer. No hay por qué preocuparse con ello.
Ahora que concluye esta tercera mirada sobre aquel cuadro cubista que fue mi vida, me pregunto si acaso aquí debo parar. No lo sé. Siempre tuve dificultad para encontrar respuestas. Lees lo que voy escribiendo, te emocionas y, como siempre, me respondes con esa inteligencia tuya que tanto admiro: “¿y ahora, por qué te ha dado por escribir esto?”. Reímos. Tras una partida que duró nueve meses (¿otro parto?, malditas coincidencias), fuiste capaz de dar jaque mate a la mismísima Muerte catorce años antes de conocerme. Más tarde, pasados esos catorce años, le diste la bienvenida a mi vida. Algo se ha roto. He roto aguas. A lo mejor son lágrimas. No sé, siempre tuve dificultad para encontrar respuestas.

27 comentarios:

marisa dijo...

Juanma...el texto es magnífico. El vértigo de lo pasado y el descanso en el presente.los fantasmas del pasado nos visitan y tú los miras cara acara.Te mando un abrazo muy pero que muy grande.

Las hojas del roble dijo...

Viva el desenfreno, Juanma.
Un abrazo

Cita dijo...

Dificultad para encotrar respuestas o para asimilar las que ya tienes?
Amigo, o tienes un remordimiento "cojonudo" o eres un genio de las letras porque me llegas hasta preocuparme sin conocerte de nada!!!

MIl besos

Cita

Juanma dijo...

marisa: gracias, mi poeta de guardia. Cara a cara, sin miedo. Otro beso igual para tí.

Hojas: eso siempre, eres grande. Un abrazo.

Cita: querida amiga, te juro por mi vida que no tengo remordimientos. Sí es verdad que nada más sincero he escrito jamás. Pero no hay por qué preocuparse. Otros mil besos para tí, de corazón.

lolo dijo...

"He roto aguas. A lo mejor son lágrimas"
Sí, a veces te leo, pero nunca me llegaba tanto la vida.

Máster en Nubes dijo...

Las prisas nunca son buenas, dicen que hay dormir todo, pero si estás en vena, estás. Luego hay tiempo de volver a ello y limpiar. Bueno, hablaremos, un fuerte abrazo, Juanma.

Fernando Moral dijo...

La fuerza no sólo no decrece sino que aumenta. Se me va a llenar la boca diciendo esto: ya se puede levantar de la tumba Joyce y mirar cómo se debe dejar correr la conciencia sobre el papel (o soporte digital). Con sinceridad... y con estilo por supuesto.
Un abrazo.

Lola Montalvo dijo...

Me angustia leerte porque me preocupas según te leo, sobre todo porque es verdad lo que cuentas. Se percibe perfectamente tu dolor y entran ganas de abazarte, perdona que te lo diga... no te conozco, no sé cómo eres, pero provocas granas de acercarse a ti, de abrazarte. Tus lágrimas me duelen. Tanta sinceridad, tan desgarradora...
Besos miles, Juanma.

Lisset Vázquez Meizoso dijo...

No podrás parar de escribir, no podrás evitar la tentación de un folio en blanco (de una entrada en blanco). Tienes mucho que decir, quizás demasiado, pero tú puedes encontrar las palabras, o mejor escrito, ellas te encuentran a ti y guían tus dedos. No siempre encontramos las respuestas que queremos, a veces no encontramos ninguna, pero ya está bien para empezar, hacerse las preguntas. Un abrazo.

siempreconhistorias dijo...

Es precioso,Juanma. Está claro que la lilteratura no se te rompe. No te lo creerás.Me eché a llorar.
Besos a los cuatro.

Leticia dijo...

¿Cuántos años llevas a cuestas?

Capitán dijo...

Valor en las entradas, sin duda, valor de verdad, o con la verdad, o de la verdad.

Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Muy bueno Juanma, muy bueno.

¡Eres tú!

Alejandro dijo...

Da igual que no sepas encontrar respuestas, si no pierdes la capacidad de hacer preguntas, o de hablar sde sentimientos.

Me vuelvo a casa sin sombrero... hoy, vuelvo a dejarlo en tu blog.

mangeles dijo...

Se ha roto todo, no cabe dudas. Ahora eres tú, y la distancia de un tú, con un alguien, uno que estaba allí, uno que llevaba un carnet y un nombre...es UN ABISMO.

Besos, chico bueno.

Me encanta...esta biografía.

Y ya te he comentado en el blog de Capitán, que yo sí se lo que es "el prive de los niños".

Er Tato dijo...

Bueno, Juanma, hoy he tenido un día movidito, estoy cansado y llego tarde a tus recuerdos. Mañana será otro día. También para ti. Sólo he venido a dejar constancia y a desearte buenas noches.

Un abrazo

América dijo...

No es la primera vez que acompañas una entrada con ese tema"Hotel California".

Me gusta el sabor de la rutina,la que se instala de la mano de la paz después de pasar por muchas cosas,emotivo,te diría que intenso,arrasa tu texto y me quedo desarmada,rompe y rasga Juanma,rompe y rasga....

Un fuerte abrazo!

Juanma dijo...

lolo: pues bien me alegro de haber dado, de verdad que sí. Besos.

Máster: hablaremos, hablaremos. Y muchas gracias por todo, ya te contaré. Besos.

Fernando: no sé tú, Fernando, imagino que sí, pero yo he sido incapaz de leer a ese hombre. Ya ni hago el intento. Será por cosas para leer...Un abrazo.

Juanma dijo...

Lola: supongo que, por medio de Adela, en alguna ocasión caerá una copita. Ahí nos daremos un abrazo. Pero créeme: no hay motivos para la preocupación, antes bien todo lo contrario. Besos.

Lisset: es indudable que nunca podré parar de escribir. De hecho, como ya dije, mi novela está escrita por un hombre ya muerto. Y muchas gracias por las entradas. Besos.

siempreconhistorias: siempre destacas por tu sinceridad, me creo todo lo que me dices. Besos.

Juanma dijo...

Leticia: los de todos, amiga, lo que llevamos todos quiero decir. Besos.

Capitán: siempre muchas gracias. Un fuerte abrazo.

Javier: te aseguro de que así es. Un cálido abrazo para tí, que tú sí que siempre eres tú.

Juanma dijo...

Alejandro: yo, el mío, mi sombrero, lo dejé ayer en el tuyo. ¿Nos lo regalamos mutuamente? Un abrazo.

Tato: gracias, amigo, bien se te nota el cansancio. Esas letras tuyas están implorando una cama. Un fuerte abrazo.

mangeles (que te dejaba atrás): muchas gracias. Ya vi tu comentario en el blog de Capitán, pedazo de susto tremendo, ¿eh? Yo no quiero ni recordarlo con mi gordito. Besos.

América: sí, esta canción y la anterior de Sabina ya aparecieron por aquí. Estás en todo. Y la rutina, insisto, tiene mala fama injusta. Besos.

Anónimo dijo...

manchada de tabaco hasta las cejas y esperando siempre encontrar un agujero en el que deslizarme `y esconder mis esperanzas rotas, mis incongruencias que chorrean deseos de miradas que no llegan porque cada historia ya esta escrita por otro a priori, porque alguna otra se interpone, porque siempre hay trofeos que ganar, batallas que perder que a uno no le corresponden...... qué me queda que decir que no se sepa, qué llorar que.......

Juanma dijo...

Anónimo: me conmueve ese comentario y no sé qué añadir, qué decir. Un beso.

dama dijo...

¡Que bonito!
García Montero está siendo mi descubrimiento, creo que si me lo encuentro por la calle le pido matrimonio.

Feliz año, contador de sueños.

Cita dijo...

He estado gateando por tu blog a escondidas y estoy fascinada, me da rabia porque seguro que suena a peloteo y no hay cosa que mas rabia me dé que eso... pero es lo que hay.

Besos

Cita

Anónimo dijo...

Genial brief and this fill someone in on helped me alot in my college assignement. Thanks you on your information.

Capitana Beatrice dijo...

Oye, pues que bonita te ha quedado la entrada, aunque suponga una paradoja, dado el estado melancólico que denoto en ella. Será, que para escribir así hay que romper aguas.

Las preguntas siempre son una paso adelante, las respuestas, aburren.
Y "el remordimiento es algo tan necio como la mordedura de un perro en una piedra".

De Nietzsche


PD: Lo del remordimiento lo digo por algo que he leído en un comentario.
Te encontré de casualidad, buscando bloguilandia, que utilizo mucho :)

¡Bss!