lunes, 7 de febrero de 2011

Una más



Nada. No ha podido ser de otro modo. He llevado a cabo varias pruebas, pero cuando se asienta lo inevitable cualquier experimento que procure evitarlo suele ser inútil. Y no es que huya de lo inútil. No, para nada. En verdad, suele moverme precisamente la inutilidad de lo que hago y escribo. Desconfío de todo aquello presidido por un propósito, de lo que se encamina sin remisión hacia alguna finalidad, de lo que tiene una explicación, una causa, un origen, un algo que responda sin fisuras a una pregunta.

Ayer celebramos el cumpleaños de Adela. Dos años de reinado. Merman mis dedos cuando escribo su nombre. Le doy cada mañana un cariño tan inútil como desinteresado. Cariño inútil, sí, he dicho bien. He dicho, al menos, lo que quería decir: no busco la utilidad cuando de amor hablo. O escribo. La amo cada milésima de segundo que va pasando y me digo que es inútil resistirme. Que se lleve mis palabras en su mochila y juegue con ellas en la guardería es lo más que pretendo. Juego inútiles, por descontado, que esos juegos son los más divertidos. Mi amor hacia Adela no persigue fin alguno, es un círculo cerrado entre ella y yo. Sus ojos son un derroche de ojos.

Y yo sigo aquí. Escribiendo con prisas porque tengo cita médica. Nada, una tontería. Aún me tengo que duchar, recoger la cocina, hacer la cama. Todo en un ratito. Tras publicar esta entrada inútil. Quería que no fuera así, mas no ha sido posible. La acompaño con música de Gary Moore, por cierto. Acaba de fallecer. ¿Y la muerte? ¿No es inútil la puñetera? Digo en su forma de actuar. Que suele ser muy torpe, vaya. Que casi nunca llega en tiempo y forma y ni por esas podemos decirle aquello de vuelva usted otro día. Que la odio, carajo. Que no quiero hablar de ella. La muy…

Sigamos. Me quedan unos diez minutos. Bueno, ya nueve. Aunque ustedes no lo notarán durante la lectura, ha pasado un minuto entre que escribí las palabras minutos y bueno. Ahora me ha dado por pensar qué título pondré a la entrada. Será una más. Por ahora, cada entrada de este blog es una más y no una menos. No me gustan las restas. ¿Qué es más útil o inútil: sumar o restar? Valiente pregunta insulsa. No me hagan caso. Esta entrada no tiene ninguna utilidad, es justo reconocerlo.

¿Qué es lo que estoy contando? Pues no lo sé, la verdad. Creo que nada. Bueno, siempre algo se cuenta, ¿no?: cumpleaños de mi gordita, que no me gusta la muerte, que tampoco me gusta lo útil ni restar, que voy al médico, que no es por nada importante, que tengo faena en casa. Vaya. Al final esta entrada será la de más contenidos entre todas las de este blog. Nunca se puede uno fiar.

El caso es que voy concluyendo. Veo la mano del tiempo sobre el pomo de la puerta. Lo gira y asoma la nariz. Ya voy con prisas teniendo en cuenta que presumo de puntualidad.

Ha sido inevitable. Por más que procuré que así no fuera. Naufragaron los experimentos y no vino la imaginación con salvavidas. Y lo cierto es que hace un par de noches soñé con una solución original, algo que tenía luz propia y que habría sido considerado como una genialidad por parte de todos ustedes. Pero no recuerdo ese sueño por mucho empeño que pongo, por mucho que cierro los ojos mientras escribo (que para eso aprendí mecanografía a conciencia). Así que nada: me rindo. Pongo el punto final. Lo siento.

Tras la entrada número doscientos, ha sido inevitable escribir la que será numerada como doscientos uno.

¿Cómo era aquel sueño? Ah, sí, algo voy recordando…

14 comentarios:

Marisa Peña dijo...

"Veo la mano del tiempo sobre el pomo de la puerta. Lo gira y asoma la nariz..." Qué imagen tan buena Juanma.Y qué bien seguir aquí.Parece mentira que Adela tenga ya dos años.Recuerdo aquellos días y tus nervios y la emoción y el amor que destilaban todas tus entradas de aquellos días.¡Ay!Besazos a esa reina mora que tienes en casa, bueno a tus dos reinas moras, y a tu rey,je, je.

Cita dijo...

Sinceramente, con tal de leerte, como si cuentas chistes, pero escribe!!!! porque a mi me animas, Juanma, cada vez que veo en mi escritorio una nueva entrada tuya me tiro de cabeza, me encanta tu frescura, tu espontaneidad (seguramente calculada, pero aparente espontaneidad) y si de leer sin sentimiento se trata, para eso esta la prensa rosa por ejemplo.
A mi ( sin importarme el resto) no dejes de escribirme.

Besos

Cita

Cita dijo...

Por cierto! que no sea nada!

María Socorro Luis dijo...

Lo primero, felicidades a mi niña virtual, por dos añitos de "reinado"· - nunca mejor dicho - Dale de mi parte un abrazo bien "real".

Tu entrada... una más en belleza, sinceridad, poesía...una más de las que atrapa con un atractivo especial,... tan Juanma.

Y besos por cuatro.

Juan Manuel. SDP blog. dijo...

Si va a ser verdad aquello de que lo útil es poner bien las bes, las uves, las haches y los acentos...
Porque ya las matemáticas no nos interesan. Fíjate, tu hija "suma" un añito. Nosotros vamos restando páginas al almanaque.
Que el cumpleaño y la cita con el médico hayan sido "útiles", perdón, agradables quise decir.
Un abrazo.

Menalcas dijo...

Solo hay una cosa que no es inutil, leerte, el resto es como una más.
un abrazo

Paloma Corrales dijo...

A mí tampoco me gustan la cosas útiles, suelen ser tan aburridas, creo que lo más útil que ha conseguido enamorarme es la palabra, y aún así tengo una colección de ellas inútiles ;-). Tu entrada tiene el encanto de lo que fluye sin rumbo (como las buenas conversaciones), por eso me gusta.

Felicidades a Adela.


Besos inútiles y sinceros.

Lola Montalvo dijo...

Qué bueno escribes... aún sin tiempo, ese que pone la mano en el pomo de la puerta... Me encanta cómo describes a tus peques y acaricias con tus palabras el recuerdo de los míos. ¡Eres bueno, joío, me gustas y me hablas a mí -manque le pese a Cita- y me haces sonreír!
Besos miles y yo creo que, a estas alturas ya nos podemos abrazar... ¡pues un abrazo!

Alejandro dijo...

Siempre una más Juanma... y un beso enorme para la propietaria de tan preciosos derroches.

Leticia dijo...

Gracias por tu comentario. Nos vemos, seguro.

mangeles dijo...

Juanmita majo...¡¡estoy muuu ocupada¡¡¡....pero sigo los Carnavales como puedo...a través del blog del Menendez...y me he apuntado a Cadizbook...y eso...pero no acabo de tener un buen enlace como el que tenía en CANALSUR el año pasado....¿tienes un enlace bueno?....¿dónde puedo protestar por lo de la Chirigota del Aragón?...¡¡¡JUER QUE GRANDES LOS PRINCIPES¡¡¡CANTAN COMO DIOS...y arriesgan un montón¡¡¡

Besos..y gracias..

Pd. Si no puedes no te preocupes...ya busco por ahí...

Navegante Del Alma dijo...

Mi querido español, me desconcertaste con estos cambios de blog, te tenia mal enlazado, a una direccion que parece abandonaste... y yo encima estoy sin conexion de internet en mi casa y dependo de los ciber.
De todas maneras no hay excusas para mi, estuve alejado y entre otras cosas vengo a visitarte para pedir disculpas.
No resulta comodo ni facil leer los blogs amigos, estoy tratando de solucionar mis cosas, pero aunque asi no fuera, prometo volver para leer tus ultimas cosas aunque a mi lado este llorando algun chico de la señora de la maquina vecina o se me acerque algun conocido a saludarme o la bella chica de dos maquinas mas alla apabulle con su musica preferida.
En fin, abrazos muchos, desde ultramar, claro.

mariapán dijo...

Inútil... en fin Juanmita... difiero, pero es mi opinión; subjetiva y nada relevante... ¿o si es relevante?
Me ha parecido una introspección magnífica, pensamientos perfectamente narrados y, lo que es mejor y más importante, cargados de amor; eres un ser amoroso...pero eso ya lo sabes,no tengo que venir yo, un domingo de lluvia, a contártelo.

Qué alegría poder volver a estas letras, ya lo echaba de menos.

Y,bueno, la muerte es inútil para los humanos tan vitales como tú, pero... hasta que llegue, hablemos de ella como el ave que emigra para luego volver...está ahí sin hacer ruido y ayudando a saber que esto que tenemos entre manos es tan bello que hemos de vivirlo.

Un beso enorme

dijo...

Pues a mí me ha encantado la 201. Sincera, fiel reflejo de nuestro Juanmita querido.

Muchas felicidades a Adela y un beso gordo para ti :)