jueves, 16 de diciembre de 2010

Sin nada que decir...



Por razones bien felices, que en su momento contaré, reviso durante estos días todas las entradas de mi blog. Curioso, gratificante ejercicio. ¿Reconozco mi escritura en cada pequeño relato escrito? ¿Me reconozco, por tanto?
Sí, me reconozco.
Escribir y mentir son para mí actos incompatibles. Quizá lo haya dicho ya en alguna ocasión. Escribir y mentir son actos incompatibles y mentir nada tiene que ver con fabular.
La sinceridad, cuando se da, puede ser malinterpretada. Así le puede suceder, por ello, a la frase que continúa. No me supone esfuerzo alguno, o contratiempo, o dificultad escribir una entrada. La mayoría de ellas están escritas en menos de media hora, casi sin pensar en lo que voy escribiendo, dejándome llevar por el lenguaje (como ahora hago) y sin pararme a estudiarlo. Hace años le leí a Umbral que para ser escritor hay que sentirse transparente, dejar que el idioma nos traspase sin que la sombra del escritor se vuelque sobre el papel. Yo escribo de cara al sol (sin connotación política, no vayamos a liarla) porque el sol me da de cara durante toda la mañana en mi estudio (cuarto de baño en su origen) y mi sombra queda, pues, tras de mí. A veces me vuelvo y la veo allí, sobre el suelo siempre, vaga que es ella, fumadora, algo cinematográfica.
Sí me cuesta un trabajo enorme, sin embargo, dar con una historia, saber sobre qué escribir para ponerme a hacerlo. Es por ello que cuento, en tantas veces, acontecimientos propios y no ficcionales. Algunas de mis entradas han sido las que tomé como retos literarios (ideas sugeridas por amigos que entran aquí o entradas nacientes a partir de frases leídas en otros blogs).
He parado aquí un par de minutos. No sabía cómo continuar.
Continúo ahora, pero lo hago de cualquier modo porque aún no sé cómo continuar. He puesto en mi ordenador la canción que acompaña a esta entrada… sólo te pido que mi espacio llenes con tu luz…eso es lo que os pido, lo cual no está mal como petición.
¿Y ahora qué, Juanmita? ¿Qué vas a escribir en este momento, tras esta interrogación? Difícil, a veces, saberlo con tanta antelación. Estoy esperando que suene en mi móvil la llamada del cristalero que vendrá a reponer un cristal que Domingo rompió hace un par de días. Le reñimos, sí. Pero no pasa nada al final: de algún modo, el mundo está para romperlo, para hacerlo añicos si fuera posible, irreconocible. A lo mejor él lo sabe ya y sus cuatro años de vida le dan para ser valiente. A la mierda el cristal. Ya veremos qué rompemos la próxima vez, mi querido niño, porque prometo romperlo contigo…el futuro algún día llegará…del presente qué me importa la gente si es que siempre van a hablar…sigue llenando este minuto de razones para respirar
Lo único que me va a costar trabajo perdonarte, mi vida pequeña, mi ídolo, mi mito con cuatro años, es esta mañana en la que me he tenido que quedar esperando al cristalero. Así las cosas, no he podido ir contigo al cine, que es donde te han llevado hoy en el colegio. Tu madre, que sí está contigo, me ha llamado para decirme que estás disfrutando como si fueras un niño de casi cuatro años. Ya me contarás dentro de un rato. Pero bueno, no he dicho nada: la culpa es del cristalero. Ea.
¿Ven? Vuelvo a caer en la trampa. Ya vuelven a aparecer por aquí mis cosas, mi niño, mi Lola, Adela (a la cual no he nombrado, pero la tengo en mis ojos, leo y escribo a través de los suyos…sombra pequeñita que me da mi reina).
Así no hay manera de ser un escritor serio.
Voy a recoger del suelo a mi sombra y le propondré que se duche conmigo. Es por sentirme menos solo. Igual por eso escribo sin saber muy bien, casi nunca, hasta dónde narices me conducen las palabras escritas.
Besos para todos porque sin vosotros, sin la luz volcada, este espacio no tendría sentido, mis queridos habitantes de bloguilandia.

23 comentarios:

Blimunda dijo...

Yo sin embargo, le doy muchas vueltas a las palabras y más a cada entrada. Hago borradores, tacho, quito y pongo...es por eso que te envidio,mucho.
Y la luz, la luz es toda tuya, querido Juanma.

dijo...

Qué delicia leerte, Juanma...pero qué delicia..

Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Enhorabuena por anticipado, que los pájaros cantan... y las nubes se levantan. El nombre era G.F.H., que me equivoqué.

Abrazo clavístico.

Fernando Moral dijo...

Ya me imagino yo por dónde van los tiros. Enhorabuena. Pues que sepas que existe una tertulia de gente muy principal en Sevilla que está deseando que alguien le presente algo, no sé si me explico.

Un abrazo.

SUSANA dijo...

Dibujo a mano alzada, como buen artista. A veces el trazo te lleva hacia los amores de tu vida, otras es la imaginación quien pide la palabra. Y en ocasiones, la mente prepara un timonazo, madura alguna idea o simplemente, descansa.

Se me ocurre que es bueno acompañar los ritmos mentales, atenderlos, apañarlos. También necesitan de la pausa, mi Querido Juan Manuel.

En todos los casos, con Vos. Besos y màs besos guapo mío!

Lola Montalvo dijo...

Me encanta esta forma tuya de no contar nada... y terminar narrándonos un nuevo episodio de tu «nada me pasa» que embelesa y tanto dice de ti. Hasta cuando esperas al cristalero... Besos miles

Leticia dijo...

¿Nos vemos esta noche o seguiremos como siempre?

Nieves LM dijo...

Vas a publicar? digo así, en papel, y que lo podamos comprar, y pedirte que nos lo dediques, y recomendarlo, si?.
La canción es perfecta. Tu forma de no decir nada perfecta. Besos.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Y encima eres chulo por presumir de tu falta de esfuerzo para escribir tan bien.
Tiene cojones que además te tengamos que querer.
Un abrazo y felicidades adelantadas por lo que has dicho sin decir nada.

Alejandro dijo...

Mi enhorabuena, Juanma, que estoy seguro de saber de lo que hablas.

Cuida de tu sombra tanto como de tu familia, porque de ella jamás podrás desprenderte. Más vale llevarse bien con ella, digo yo, por eso de no tener mala sombra.

Un abrazo.

El Naranjito dijo...

Quillo, que de cosas aprendo contigo y con tu sombra. Para mí, tu blog se está convirtiendo en un Manual de Estilo.
Grácias y un estrechón de manos.

Du Guesclin dijo...

Siempre es maravilloso leerte pero si, como creo intuir, surge la oportunidad de hacerlo sin pantalla de por medio, mejor aún.

Un abrazo.

Blimunda dijo...

Ay, qué tonta!!!! no me había dado cuenta pero por lo que se dice por aquí ¿Vas a salir del maleficio de lo inédito? ¿En papel y todo?
Avisa con tiempo, que haré todo lo posible por estar allí.

eutelia dijo...

me ha parecido seguir escuchando la cancion mientras te leia..."no me complazcas, no te niegues, no hables por hablar"...
Tienes tantas excusas hermosas para escribir...!
Sigue llenando este minuto....
besos,

Menalcas dijo...

lo bueno del blog es que una entrada mata la otra, y lo bueno que fuistes en la anterior lo fastidias en la siguiente, o al revés, pero no importa, me imagino que somos todas y cada una de ellas, incluso en esas que queremos ser autobiográficos. Gide escribía: hoy no tengo nada que decir, así que me limitaré a escuchar el ruido de la noria, y yo leyendo me dormí escuchando el ruido de la noria.
Un abrazo señor, tu eres bueno aunque no tengas nada que decir.

Dama dijo...

Fantástico. Maravilloso. Ahora voy a escuchar a Milanés de nuevo.

Dama dijo...

Fantástico. Maravilloso. Ahora voy a escuchar a Milanés de nuevo.

Dama dijo...

Maravillo Milanés. Besos maravillosos.

María Socorro Luis dijo...

Eres especial, Juanma. Aún sin saber qué poner, dices tanto, tanto...

Besos para ti y para tus personitas.

Marisa Peña dijo...

Mi querido juanma...somos porque escribimos y cuando nos releemos nos reconocemos y nos reencontramos.A mí me gusta reconocerte y reencontrarte, un abrazo.

Leticia dijo...

Nada, que seguimos como siempre...
Y por cierto, Luis y yo nos reímos un rato con tu comentario. Lo sabe, Juanma, lo sabe....

SUSANA dijo...

Aquí otra vez y con algo para decir:

Muchasssssss Felicidadessssss Querido Amigo!!!!!

Para Vos y la hermosa Dama que te acompaña en la vida; para tus bellísimos hijos y toda tu familia!

Desde este rincón del mundo, levanto la copa y espero que el 2011 te de muchas razones para ser aún, más FELIZ!

Besos, más Besos y una tonelada de Besos más! Hasta la vuelta guapo!

María dijo...

Eres -y esto es mucho- AUTÉNTICO!
Enhorabuena