martes, 14 de septiembre de 2010

Pequeñas intimidades...



Mis queridos habitantes de bloguilandia:

Vuelvo a la normalidad bloguera tras varios días de despiste o escaqueo blogueril. Hoy, poquito a poco, me he ido poniendo al día en cada uno de los blogs amigos (no en todos, pero casi). Gracias por todos vuestros comentarios en mi entrada anterior (y sí, Manuela, mi Lolita y Domingo son habituales en los desayunos del bar Alegría...con lo cual sería él el niño que te llamó la atención. Seguro).
Me fui de viajecito con Lola y mis niños y ahora practico el no hacer nada. Pronto concluirán mis vacaciones, pero continúo en ellas.
Sin embargo, hasta ayer mismo no descansé del todo. Desde hace unos meses estoy en pleno intento de cambiar de trabajo. He participado en un proceso de selección que me ha llevado hasta el final, hasta la última de las pruebas selectivas que han sido requeridas. Todas las fui pasando decentemente. La de ayer fue una entrevista personal. Último tramo antes de saber si he conseguido mi propósito o no.
No sé si me salió bien. Es difícil valorar eso y, además, soy terriblemente exigente conmigo mismo. Siempre, absolutamente siempre, tiendo a pensar que lo podía haber hecho mejor. En verdad, con sinceridad lo digo, creo que la de ayer ha sido prueba no superada. Qué le vamos a hacer.
El cambio de trabajo que anhelo no es perentorio desde un punto de vista económico. Estoy en la misma empresa (que casi considero mía, que la llevo dentro porque ayudé a construirla -literalmente- desde sus cimientos) desde hace once años y no parece, toco madera, que vaya a faltarme trabajo en los venideros. Estoy allí, además, codo con codo con mi Lola (lo cual firmaría hasta el día de mi jubilación).
El problema es otro. Es mi horario laboral: de 16:00 h a 0:00 h, con algún que otro fin de semana incluido cada mes y con algún que otro festivo a lo largo del año (me he comido las uvas de Nochevieja en el trabajo en cinco ocasiones...y las que me quedan). Mi vida está plenamente adaptada a ese horario que, por otra parte, me gusta mucho. Pero mi gordito ha comenzado el colegio (con pucheritos a la hora de ir, ay) y esas son palabras mayores. Necesitamos estar con él por las tardes, ayudarlo en sus tareas nuevas, acompañarlo en las actividades extra escolares, en fin, todo eso. Si esta oportunidad que se me presentó no cuaja, habrá que intentarlo por otro camino. Mi hijo comienza a necesitarnos casi tanto como siempre lo hemos necesitado Lola y yo a él.
Me cogéis en horas pelín bajas. Tengo la impresión de no haber estado a la altura en la entrevista de ayer. Mal asunto, no dejo de pensar en ello. No dejo de caer en la cuenta de cosas que no dije. Quizá no tuve el día. A lo mejor confiaba demasiado en mí mismo.
En fin, mantendré la esperanza. Informaré puntualmente.
Poco más tengo hoy que escribir. Me hubiera gustado regresar con otro ánimo, pero no lo tengo.
Y cuidado, que no quiero dar impresión equivocada. Que todo bien, ¿eh?, que no hay tristezas ni depresiones ni nada de nada. Todo bien. Lo único es que no sé como dar fin a esta entrada y empiezo a dejarme llevar por las palabras, esas que tanta compañía son capaces de hacer, de darnos. Al final, lo único que me pasa es que sólo quiero esto, escribir, y así no vamos a ningún lado.
Pero soy feliz durante ese recorrido hacia ningún lugar...

22 comentarios:

Leticia dijo...

Si yo hubiera tenido razón los cientos de exámenes que creí que iba a suspender y saqué hasta con nota... Espera, no seas impaciente, verás como todo sale bien.

Blimunda dijo...

Hoy necesitas muchas estrellas y alguna mariposa revoloteando por ahí...busca bien, creo que tienes algunas muy brillantes cerca de ti.
Besos y un abrazo muy apretao.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

No quiero ni un tío con moral baja o depre postvacacional al lado mia.
Las entrevistas salen como salen y no tienen mayor importancia el resultado que tú le supongas, la valoración la tiene el que está enfrente y siempre son mucho mejores que lo que queremos suponerle nosotros.
De todas formas, si no es en esta ocasión vendrán infinidad de otras.
Un abrazo y vamos a por ellos.

El Naranjito dijo...

Quillo Juanma, tu tranquilo, si trabajas como escribes el nota te escoje seguro.
Un saludo.

Fernando Moral dijo...

Siento ir a contracorriente en el comentario, pero es que lo veo así. No te preocupes de que el chico tenga más o menos ayuda o compañía por las tardes. Lo tengo más que comprobado: crean una dependencia nada aconsejable para años futuros, en los que se tendrán que buscar la vida por sí mismos. Cada vez veo más niños de 16 que continúan con el cordón umbilical; sus padres -sobre todo madres- hablan por ellos, eligen por ellos, estudian por ellos y, lo peor, piensan por ellos. Así que si te dan el cambio, pues estupendo y si no, tampoco pasa nada.

Un abrazo.

Lisset Vázquez Meizoso dijo...

Hola poeta, nada de preocuparte más de la cuenta por esa entrevista. Tu suerte está echada, no te arrepientas por el ayer. Conociéndote, seguro lo has hecho mucho mejor de lo que cuentas. Ojalá lo consigas y si no, pues para la próxima, estarás mejor preparado y con mejores ánimos, cuando sumes todos los que aquí te enviamos. Besos con olor a azahar.

desnuda en otoño dijo...

Ay amigo,tienes las inquietudes del verdadero padre,pues si,..no te pierdas si puedes, ningun momento de tus hijos,pues nada mas tienen una niñez, eso no te deja exento para que le des todos los valores para que el dia de mañana, vuelen cuando tengan que volar,..besos para ti lola y tus adorables hijos...

El Naranjito dijo...

Quillo Juanma, perdona que me meta en tus conversaciones con tus amigos, pero desgraciadamente por no tener valor y no decirme a coger el toro por los cuernos, me perdí los 6 primeros años de colegio de mi hijo. Cierto que despues los recuperé y hoy es un buen colega mio, tiene 22 tacos a punto de cumplir los 23 (el día 17). Con mi hija fué distinto y a lo mejor por eso hoy tenemos una cierta complicidad.
Dile a tu amigo Fernando que no se enfade conmigo, que lo comprendo, pero que aquellos años me duelen un taco.

SUSANA dijo...

Querido Amigo: desde ya, los mejores deseos para esos cambios que mencionás!

Mientras los peques crecen, vamos ajustando nuestras obligaciones para lograr, también y sobre todo, hacer bien el trabajo más importante: criar nuestros hijos.

Muchas Gracias por compartir las pequeñas-grandes intimidades, que son afines a todos nosotros!

Apretadísimo Abrazo y Mil Besos para Vos, Querido Juan Manuel!

mangeles dijo...

El tema es que un puesto...y deciden de forma "personal"...es decir...tú haces tú entrevista y piensas qe lo has hecho bien o mal...pero lo que importa es lo que ha sentido y pensado quien te ha hecho la entrevista...así son las cosas Juanma...se valora lo que sabes...tú esperiencia...pero sobre todo..¡lo que percibe quien entrevista¡¡Y en ESO...tú no puedes tener dominio....

Pero eres un tío "que caes muy bien" al menos por el sistema INTERNETE....si en persona es igual...EL PUESTO ES TUYO...

bESOTES...

Pd. ahh y tienes una voz muy bella...que esa sí la he oido...por ese lado...tampoco hay problema

sevillana dijo...

Yo si que te entiendo querido ahijado trabajando en el mismo sector.
Con esos horarios pierdes parte de tu vida, de disfrutar de los tuyos, de salir a pasear un domingo o un día de fiesta. Mi horario era un poco peor que el tuyo una semana hasta las doce de la noche y otra hasta las dos de la madrugada, (incluidos fines de semana y festivos claro) y cuando salías de allí no tenías ganas de nada solo de regresar a casa y descansar.
Espero y deseo que todo salga muy bien y sobre todo que puedas disfrutar al máximo de tus hijos.
Besos

Las hojas del roble dijo...

Te sale; te lo prometo, querido Juanma

Alejandro dijo...

Espero que tengas suerte. No creo que una entrevista de trabajo se pueda preparar para que salga mejor o peor. Hay que confiar en la capacidad que tiene el encargado de hacer la selección para saber ver cómo es la persona que está sentada al otro lado de la mesa; y saber ver más allá de un mal día.
Si te has mostrado tal y como eres, estoy seguro que el trabajo es tuyo.

Un abrazo. Dentro de poco pasarás a formar parte del club de padres que pasa las tardes con sus hijos en el parque.

Juanma dijo...

Leticia: sí, por supuesto que espero. No sé, a lo mejor la mujer que me entrevistó está pensando ahora que soy un tipo espectacular, ¿no? Besos.

Blimunda: y bien que me viene todo, querida mía. Besos.

Rafael: ya mejor, amigo, todo bien, todo en su sitio. Gracias y un abrazo.

Juanma dijo...

Naranjito: gracias, compañero, así se le sube la moral a cualquiera. Un abrazo.

Querido Fernando: entiendo perfectamente lo que dices y supongo, además, que es más o menos habitual lo que me cuentas. Pero espero no caer yo en ello, amigo, nada me jode más que ver todo esto que me cuentas. Nunca hablaré por boca de mis niños. Espero no caer en eso que considero un error. Un fuerte abrazo.

Lisset: esos besos lo pueden todo, querida mía. Van también de vuelta.

Juanma dijo...

desnuda: gracias amiga, siempre tan sensible. Besos.

Naranjito: de disculpas nada, seguro que Fernando está también de acuerdo con lo que dices. A ver cómo sale la cosa. Un abrazo.

Susana: estoy aquí, entre otras cosas, para compartir con mis amigos. Para mí, de eso se trata. Muchos besos.

Juanma dijo...

mangeles: ojalá sea verdas y se haya impuesto esta personalidad tan seductora que Dios me ha concedido. Besos.

sevillana: efectivamente, querida madrina, aquí también hablamos el mismo idioma. Gracias y besos.

Hojas: pues me emborracho contigo entonces. Y si no, también. Lo prometo. Un abrazo.

Alejandro: no me preparé nada, no quise hacerlo. Confié en mí mismo y eso es lo que hay. Bendito club, por cierto. Un abrazo.

Paloma Corrales dijo...

Querido Juanma, ya te lo han dicho casi todo, así que suscribo lo dicho, o sea que espero que el entrevistador/a haya sido capaz de captar tu encanto y si no te habías preparado guión, eso también es fácil de detectar y dice mucho... ¿hay algo más importante en una entrevista personal que atisbar la seguridad del entrevistado? creo que no, así que confía.


Besos acatarrados ;-)

María Socorro Luis dijo...

Que ocurra todo según tus deseos.

Pero, con cualquier horario, tus hijos tendrán en ti, el padre que necesitan.

Abrazos.

Lola Montalvo dijo...

Querido Juanma: te entiendo a la perfección, aunque supongo que el entenderte no te produzca consuelo. He trabajado a turnos mañana-tarde-noche, fiestas de guardar y fiestuquis toda mi vida, toda. Y ahora, que mi situación personal es complicada -no exagero, lo es- es cuando he conseguido, por fin, un turno bueno. No te aplastes, Juanma. Te comprendo, pero lo conseguirás. Las personas que se esfuerzan, lo consiguen. Te envío energías positivas, con cariño. Besos miles

Lola Montalvo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
América dijo...

La entrada que acabo de leer me dice que de pequeñas intimidades sale ese hermoso post.

También tratando de ponerme al día pero por otras circunstancias.

ABRAZOS querido amigo.